martes, 23 de octubre de 2012

La independencia mia y la del gato y como convivir con ambas





no me molestes ahora, quiero dormir



Decir que se ama a un gato es mucha palabra para ese sentimiento, el amor incluye ciertos parámetros de emoción que incumben a los humanos, entonces digo "quiero" a los gatos y los  quiero porque quiero y respeto la independencia de los individuos del género animal, sea esta la especie que fuere e incluyo en ese género a la especie humana. quiero y respeto la independencia, la autenticidad de ser uno mismo, el respeto por el otro y que el otro me respete, la convivencia con un ser que me conoce y a quien conozco, que comprende mis tiempos y yo los de él, que sé que si me necesita me tiene para una caricia, una atención o una necesidad y reciprocamente sabe cuando estoy mal y me conforta aunque más no sea con una lamida en la cara, en los pies o una maullido que sale desde la garganta sin abrir las fauces, como desde el alma. O me mira, simplemente me mira durante un instante que es esa la manera profunda en que se comunica un gato.

Cuando él no tiene ganas de estar conmigo porque disfruta de su soledad e independencia no lo molesto, lo miro porque me da placer mirar su elegancia, su ocio, su disfrute del hacer nada y yo hago lo mío y él lo suyo pero estamos juntos y ambos lo sabemos y eso nos gusta mucho a los dos.

No podría soportar mucho tiempo a un perro u otro animal inteligente que constantemente requiera de mi, atención y dedicación como si no supiera que si lo tengo es para atenderlo y debe comprobarlo constantemente El gato lo sabe, no necesita que se lo demuestre a todo momento.

Es silencioso, hasta el gato más "hablador" tiene enormes momentos de silencio que no interrumpen mis pensamientos y me gusta creer que yo tampoco interrumpo los suyos.

El aprende mis costumbres y yo las suyas y las respetamos y consideramos dentro de nuestras posibilidades y si no es así  nos lo demostramos y de alguna manera secreta, incomprensible, misteriosa tratamos de adecuarnos. yo conozco sus hábitos y él los mios y aún a regañadientes intentamos complacernos mutuamente.

Cuando estoy de mal humor o enojada se mantiene a distancia como estudiando la situación si considera que un lamido no sirve para conformarme se aleja,  si a él le pasa algo parecido lo dejo hacer, rascar un mueble, maullar como en rezongo y alejarse de mi , no puedo preguntarle que le pasa, trato de adivinarlo y si no lo consigo le demuestro con una mirada que estoy aquí y no está solo pues si lo que quiere es estar solo, se va de paseo al sol y me ignora y cuando está de mejor ánimo vuelve a saludarme y todo en paz.

Muchas peronas dicen "el gato es traicionero" nunca he comprendido bien esta afirmación, dudo que a pesar de la inteligencia felina un gato pueda tener el concepto de traición, es más, dudo también que unos cuantos humanos tengan claro ese concepto. Pero tengo para mi que el animal es, al menos, franco y frontal en sus actitudes y no así la mayoría de los seres humanos. No significa esto que opine a la peor manera de Mark Twain "cuanto más conozco a los hombres más amo a mi perro", no es así siempre preferiré a mis congéneres antes que un animal

Todo esto parece demasiado para describir la relación de un gato con un humano, quizás lo sea pero hay algo que tengo claro: entiendo que la inteligencia de un gato es superior a la de muchos otros animales, lor perros se parece bastante en este sentido, sin embargo, lo que diferencia a caninos de felinos es que estos últimos viven y dejan vivir. Quizás la razón sea que esa individualidad que los caracteriza permita que la relación de dependencia con el amo sea relativa, y esto está bien, así debería ser toda relación: si te doy, te ofrezco, te prometo, y te lo demuestro querido gato te quedarás conmigo de lo contrario te vas en busca del hogar y del humano o animal que te lo otorgue




Sé que esta entrada puede traer polémica y eso está bien ¿que tal hacerlo a modo de foro?

5 comentarios:

Lapislazuli dijo...

Nunca habia tenido un gato, hasta que me reglaran la gata que tengo, paso un tiempo hasta que nos adaptamos, desde alli comparto lo que ponen en tu entrada. Mi gata come lo mismo que yo, le gustan las verduras aunque lei en un libro que los gatos no comen verduras, no la conocen, jajaj
Un abrazo

Syd dijo...

Creo que lo de "animales traicioneros" surge de lo acostumbrada que esta la sociedad a que, si tiene una mascota, sea sinonimo de ser ellos los jefes, y la mascota el sumiso seguidor de sus lecciones, lo cual no cuadra con la personalidad de un gato.

Y viendolo de esa forma, he de aceptar que a mi los gatos me gustan, pero no tendria uno como mascota, para ermitaños e indiferentes me basto yo mismo en casa :)

Saludos, Nora!

Mariluz G H dijo...

Los gatos y yo no nos gustamos mutuamente... y me parece maravillosa vuestra relación :)

abrazos y caricias, a repartir (cuando le veas receptivo) ;)

Nora dijo...

Lapislazuli
La gata de mi hija come los tomates y las papas cuando ellla cocina
Un beso

Mariluz
Como con todo ser viviente hay o no hay química
Un abrazote

Syd
no seas tan cruel con vos mismo, a ver si es que sos arísco como un gato jaja
Un cariño

Nora dijo...

Ahora que vuelvo a mirar las fotos me doy cuenta que se le ve la baba que le cae cuando está en una especie de éxtasis "cariñoso" eso sucede cuando llego a casa y me pide "upa" y tengo que andar haciendo las cosas con en el hombro

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